Tercera Vía / La narrativa de Evelyn  Ernesto Rivera Rodríguez 

Tercera Vía
La narrativa de Evelyn
Ernesto Rivera Rodríguez

La comunicación política es un tema qué a diario se discute entre líneas, hasta en las líneas de los movimientos corporales que nos dicen mucho más qué la fraseología del quedar bien por salir pronto del bache politico y el atolladero coyuntural.

La gobernadora Evelyn Cesia Salgado Pineda a tenido qué aprender rápido y bien, sabedora que no hay repetición ni doblaje en el diario acontecer de su función gubernamental que seriamente ejerce sin descanso, ante los embates de las poderosas y oscuras fuerzas que desde su propio gobierno y las telúricas fuerzas externas qué se le presentan un día sí y otro también tiene que combatir.

Hoy nadie puede hablar de que es una gobernanadora bizoña, sin experiencia, manipulada por su progenitor, ni por quienes a diario le cantan al oído, ni por sus propios humores, que muchas veces en la historia son los más dominantes en la definición de tomar decisiones.

Cómo ilustra la escritora y periodista Cristina Pacheco «Aquí nos tocó vivir», y Evelyn lleva en sus profundas raíces, la tierra que la formó, y que desde el lugar qué hoy ocupa, cómo dice el refrán callejero «haiga sido como haiga sido», su desarrollo ha sido exponencial, esa tierra la ha consolidado con sus nutrientes y hoy la ha madurado y ser capaz de sortear los ventarrones qué No han sido pocos, tanto como las turbulencias políticas qué por momentos parecieran la van arrastrar. Qué tiene Evelyn qué es capaz de ajustar esos derroteros sin menguar sus propias circunstancias.

Un estado cómo él que gobierna, su estado que no se deja imponer normas, ni ajustarse al derecho por una supuesta tradición barbarica, con atrasos atávicos, hoy se ha encontrado de frente con una gobernante qué en su docil mando a marcado la fuerza de una directriz difícil de negar.

Obvio qué No está sola. Pero quiénes la acompañan en este periplo qué le ha tocado dirigir? Estarán a su altura, han entendido qué su marca sí no es indeleble, es una marca de mando, de orden y ahí es donde la bestia se rebela y busca imponer su propia naturaleza. Si gobernar es sufrir Evelyn ha encontrado una en su propia fuerza cómo lidiar y contener a lo indómito de esta tierra que le ha tocado gobernar.

Cierto falta mucho pero los cimientos han sido puestos y la ruta del cambio ha sido delimitada en la carta de los rumbos. Al tiemp04añ0a!!…uff el temblor…

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